Extensión y Cambio Metodológico  en La  Licenciatura en Pedagogía para el Nivel Primario.

Por: Prof. Msc. Evergisto Urriola Avilés

La Licenciatura en Pedagogía  para el nivel primario, que actualmente dicta  el Instituto Pedagógico J.D.A., bajo  acuerdo con la Universidad de Panamá,  a pesar de ser  una carrera con un perfil, tanto en su plan  de estudio, como en su enfoque metodológico  innovador, esta siendo administrada al margen de la misión y visión  para la cual fue creada, situación  que a nuestro juicio amerita  abrir un espacio de consulta  y discusión con los actores involucrados y afectados llámese; estudiantes, docentes , coordinadores académicos, diseñadores y administradores, de lo contrario  se podrá entender, que  intencionalmente  se  afectará el  proyecto y sus resultados en materia de perfil del egresado.

Vale resaltar que en resiente estudio muestral hecho por los propios estudiantes del Bachiller Pedagógico,  a los padres de familia respeto a la  licenciatura en pedagogía, el 63% de los padres de familia consideran que este proyecto es bueno para sus hijos.

En la coyuntura se han   manifestado ideas, respecto a la intensión de  extender el tiempo de duración de la carrera de Licenciatura en Pedagogía  a  4 años y  estructurar el plan de estudios de forma  semestral.

A este respecto en consulta muestral  realizada a  los estudiantes de 12 grado del Bachiller Pedagógico, sobre la extensión de los años de duración de la licenciatura,   un 79 % se mostraron en total desacuerdo con esa decisión.

Al respecto  quiero expresar algunas consideraciones que ameritan discutir, con el ánimo de evitar errores, que conduzcan  a  que la oferta académica  no sea atractiva a los  futuros prospectos, que aspiren a la formación docente para el nivel primario.

En primer lugar y por experiencia histórica en los  diseños curriculares, la duración de una carrera  y su metodología para administrar la duración, se define con precisión  al momento de  la  planificación de la oferta académica y en atención a las tendencias existentes en el medio social. En el caso de la Licenciatura en Pedagogía  para el nivel primario , esta situación  fue  discutida  entre los comisionados que diseñaron la oferta,  con el visto bueno de los especialistas   y técnicos de la institución rectora de la educación( Ministerio de Educación-Tercer Nivel de enseñanza) y se tomo en consideración  las experiencias que en esta dirección tienen las universidades del sector privado y que están abaladas por  las Universidades del Estado  y el Ministerio de Educación. Las Universidades privadas vienen ofertando carreras de tres años de duración,  pero con una metodología intensiva cuatrimestral, con solo una  semana de descanso de los alumnos, experiencias que ha ganado  el Instituto Pedagógico en su proyecto y que hoy se pretende modificar siguiendo el patrón tradicional de la Universidad de Panamá, de administrar  la duración de la carrera semestralmente,  pero,  si lo analizamos con cuidado, la Universidad de Panamá, en realidad trabaja  16 semanas  incluyendo exámenes finales, que en la práctica  es un cuatrimestre más uno de verano, que  no dura un trimestre. Hablar de semestre para la Universidad de panamá es hablar de 16 semanas de  clase  y exámenes finales, y más   de un mes  de descanso, situación  que es favorable a los docentes, ya que los mismos seguimos cobrando nuestros salarios, pero atrasan  la terminación de los estudios a los estudiantes.

Si  el instituto Pedagógico asume ese modelo, ello significa atrasar  la culminación de los estudios de los estudiantes, en detrimento de  su inserción en el mercado laboral, por que, mientras  los futuros licenciados en Pedagogía  se  toman  4 años para terminar su licenciatura, los  estudiantes de las Universidades privadas, se toman tres años y rápidamente se insertan en el mercado laboral.

Además  la formación de los licenciados en pedagogía en tres años y de forma cuatrimestral, se decide sobre la base  de que estos estudiantes  han tenido tres años de formación pedagógica en el bachillerato pedagógico, formándose las competencias básicas, para la docencia en el nivel primario, fundamento que sirvió de base para esa formación intensiva en tres años cuatrimestralmente.

Otro aspecto que vale advertir, es que tradicionalmente cuando se hacen cambios  para actualizar el diseño de la oferta académica, los mismos deben hacerse sobre la base de una evaluación curricular de proceso de resultado y de contexto y  no sobre la base  de decisiones unilaterales  inconsultas al margen de un diagnóstico. En la actualidad esa evaluación no se ha hecho, incluso la misma de hacerse  debe  iniciarse cuando culmina el primer grupo de egresados de la licenciatura, para ver resultados en el perfil de formación de los futuros docentes del nivel primario.

De darse un cambio en el  proyecto curricular, el mismo debe  ser implementado con los nuevos alumnos, que entran en el proceso de formación docente en la licenciatura y no con los alumnos que en este momento están en formación, en vista de que a ellos se les ofreció un plan de estudio, con una duración y una metodología determinada. Hacer cualquier ajuste, llena de incredibilidad  e inconsistencia al proyecto curricular, frente a sus prospectos. Utilizando  un lenguaje del enfoque de mercado, no se puede vender un producto y luego cambiar las especificaciones en el proceso, es decir no se puede vender una oferta académica  y luego en el proceso hacerle cambio  que afectan a los beneficiarios y lo más lamentable sin su consentimiento.

Finalmente  es preocupante que sobre este aspecto, los actores docentes que  están formando a los futuros  docentes del nivel primario, no se han pronunciado sobre la conveniencia  o no de estas intensiones, que al parecer provienen de posiciones conservadora en la educación superior y que en nada contribuyen al mejoramiento del modelo de formación inicial de docentes para el nivel primario en Panamá.

A quienes  sustentan estas intensiones los invitamos, a que cumplan integralmente con el convenido  firmado entre el Ministerio de Educación  y la Universidad de Panamá, en lo relativo a la equiparación de los salarios de los docentes,  la selección  del personal docente,  el perfeccionamiento docente, los servicios a los estudiantes y otros, que si contribuyen a elevar  el proceso de formación  docente y  el desarrollo institucional del Instituto pedagógico  hacia una Universidad Normal Pedagógica J.D.A, que es la visión de miles de Panameños (as), que desean  ver mejorada la calidad de la educación en Panamá desde la perspectiva del modelo de formación inicial de docente. Situación que fue reflejado en resiente estudio muestral por los estudiantes del bachiller pedagógico , en donde se refleja que el 79% de los  padres de familia consideran que es una buena oportunidad para la mejor formación de sus hijos.

Santiago, 1 de diciembre del 2011.